Sabíamos que habría un terremoto. ¿Por qué sus consecuencias fueron tan desastrosas?
Los autores de este artículo proponen una serie de políticas y acciones para prevenir daños y actuar ante un sismo
José Luis Mogollón y Claudio Bifano son químicos egresados de la Universidad Central de Venezuela (UCV). El primero cuenta con un posdoctorado en Geoquímica por la Universidad de Yale; el segundo ⏤Individuo de Número (Sillón IV) de la Academia de Ciencias Físicas, Matemáticas y Naturales (ACFIMAN)⏤ ostenta un doctorado en Química por la Universidad de California (Estados Unidos).
Aunque los doctores Mogollón y Bifano no son sismólogos, geólogos ni ingenieros civiles, comprenden que los terremotos no son eventos ajenos a nuestro país, pues se han estudiado de manera profusa y continua desde hace más de ochenta años. Por ello, la primera parte del título de su artículo conjunto para el Boletín de la ACFIMAN expresa una certeza (“Sabíamos que habría un terremoto”), mientras que la segunda parte cuestiona la magnitud del resultado del doblete sísmico del pasado 24 de junio de 2026, a sabiendas de la información ya conocida (“¿Por qué sus consecuencias fueron tan desastrosas?”).
Se dijo, pero no se hizo

Vivienda afectada en La Guaira tras los terremotos del 24 de junio de 2026 (Foto: Edgar Jiménez)
“No se trata de generar pánico, sino de crear una cultura que permita enfrentar estos eventos con el menor costo humano posible (…). Advertir sobre un terremoto no es anunciar cuándo ocurrirá, sino preparar a la ciudadanía y a las instituciones para actuar cuando se mueva la tierra”, señalan los autores en la introducción del texto divulgativo.
El artículo ofrece un breve recuento histórico de los terremotos ocurridos en Venezuela desde 1641. También hace alusión a los principales estudios que advirtieron sobre la alta sismicidad del territorio, especialmente en la zona norte, incluyendo el informe “Estudio sobre el Plan Básico de Prevención de Desastres en el Distrito Metropolitano de Caracas de la República Bolivariana de Venezuela”, elaborado por la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA, por sus siglas en inglés) y presentado en marzo de 2005. Adicionalmente, aporta luces acerca de la institucionalización de la sismología venezolana, con la creación en 1972 de la Fundación Venezolana de Investigaciones Sismológicas (Funvisis) como hito importante.
Política permanente
En su escrito, los autores proponen una serie de políticas y acciones para prevenir daños y actuar serena y planificadamente ante un terremoto. “La prevención sísmica consiste en evitar que el movimiento del suelo se convierta en una catástrofe humana. Las fuentes revisadas coinciden en un punto esencial: el desastre se construye socialmente cuando una amenaza natural se encuentra con ciudades mal planificadas, edificaciones vulnerables, instituciones poco coordinadas y ciudadanos sin preparación”, afirman. A su juicio, la prevención sísmica “no puede depender de la memoria del último desastre. Debe ser una política permanente”, algo que no ha ocurrido hasta ahora.

La Guaira después del doblete sísmico del 24 de junio de 2026 (Foto: Edgar Jiménez)
Para los investigadores, es crucial la generación de una conciencia social que le permita a la ciudadanía superar la cultura de reacción, “que ha demostrado ser muy arraigada”, y avanzar hacia una de prevención y mitigación de riesgos, “capaz de atender emergencias una vez que ocurren y muy generosa con quienes resultan afectados”.
Los doctores Mogollón y Bifano concluyen que “la lección más dura no es que la ciencia haya fallado en predecir; es que una advertencia técnicamente clara no se convirtió, con la escala y continuidad necesarias, en seguridad colectiva”. De hecho, en el artículo queda patente la larga tradición de estudiosos de los terremotos, la propagación de ondas sísmicas y el movimiento de las placas tectónicas. Destacan, por ejemplo, los trabajos precursores de los académicos de la ACFIMAN, doctores Melchor Centeno Graü (1867-1949) ⏤miembro fundador de la corporación y considerado el pionero de la sismología en Venezuela⏤ y José Grases Galofré (Sillón XV), “cuya obra ayudó a sistematizar la memoria sísmica del país y a promover una cultura de gestión del riesgo”, así como los aportes de numerosos expertos de la UCV. Interés que, cabe decir, ha perdurado hasta el presente.
Referencia
Mogollón, J. L. y Bifano, C. (2026). Sabíamos que habría un terremoto. ¿Por qué sus consecuencias fueron tan desastrosas? Boletín de la Academia de Ciencias Físicas, Matemáticas y Naturales, 86(2), 9-16. https://acfiman.org/boletines_articulos/sabiamos-que-habria-un-terremoto-por-que-sus-consecuencias-fueron-tan-desastrosas
Foto de portada: Edgar Jiménez





