Academia de Ciencias Físicas, Matemáticas y Naturales | UNU-Biolac: tres décadas de Biotecnología
19274
post-template-default,single,single-post,postid-19274,single-format-standard,ajax_fade,page_not_loaded,,qode-title-hidden,qode-theme-ver-16.8,qode-theme-bridge,qode_header_in_grid,wpb-js-composer js-comp-ver-5.5.2,vc_responsive

UNU-Biolac: tres décadas de Biotecnología

En un reciente artículo publicado en el Boletín de la Academia de Ciencias Físicas, Matemáticas y Naturales, Acfiman (Vol. LXXXII, n.° 1, 2022) el autor Iván Galindo Castro presenta el estudio sobre los aportes que ha realizado el programa de Biotecnología de la Universidad de las Naciones Unidas (UNU-Biolac), cuyo funcionamiento desde el punto de vista financiero parte de  un fondo creado a partir de los aportes parciales del gobierno de Venezuela, 7 millones de dólares,  entre 1974 y 1984.

Galindo es el actual coordinador del Programa UNU-BiolacGalindo Castro, investigador del Instituto de Estudios Avanzados (IDEA) y coordinador de UNU-Biolac, expresa que el programa opera desde hace más de tres décadas contribuyendo al desarrollo de capacidades en ciencias y tecnologías avanzadas relacionadas con la biotecnología a través de cursos teórico-prácticos, redes temáticas y pasantías cortas de investigación en América Latina y el Caribe (ALC).

Capacidades en Biotecnología

Según el artículo El Programa de Biotecnología de la Universidad de las Naciones Unidas para América Latina y el Caribe (UNU-Biolac), cuya sede está en IDEA, ha enfocado su misión implementando actividades de capacitación con un alto componente práctico, involucrando la participación de más de 15.150 investigadores provenientes de 18 países de ALC. Destaca que de 310 cursos realizados en la región, en Venezuela se llevaron a cabo 58 en distintas universidades y centros de investigación a lo largo y ancho de su territorio.

Continuando con los indicadores, el análisis señala que en el período estudiado se efectuaron alrededor de 324 pasantías cortas de investigación; de esos becarios 67 son investigadores venezolanos. “Todas estas actividades fueron aprobadas a través de un minucioso proceso de evaluación externa de las propuestas con la colaboración de una red de expertos alrededor del mundo, que actualmente está conformada por más de 750 investigadores”.

En las tres décadas de trabajo, Biolac ha abordado una gran variedad de temas científico- tecnológicos relacionados con las disciplinas científicas que sustentan las aplicaciones biotecnológicas contemporáneas en los campos de la salud humana, agricultura, industria y ambiente.  En el período se han beneficiado 19 países de la región, donde Venezuela ha tenido una participación preponderante.

Áreas prioritarias

Explica el trabajo que desde su inicio el programa estableció áreas prioritarias para invertir los recursos de las pasantías de investigación y cursos de capacitación. Más recientemente ha identificado la importancia de empoderar a jóvenes científicos de la región a que hagan uso de la Big Data como una estrategia de minería y habilitación de conocimientos a través de áreas prioritarias, aunque no exclusivas, entre ellas Enfermedades emergentes o desatendidas en humanos, animales y vegetales;  Metagenómica y enfoques similares para la investigación biomédica; y, Descubrimiento de fármacos y desarrollo de vacunas. Procesos biotecnológicos sostenibles.

“Sobre esta base, UNU-BIOLAC decidió impulsar propuestas de investigación y de formación académica que consideren estudiar la naturaleza del SARS-CoV-2 como agente causal de la COVID-19, promoviendo, además, la colaboración entre investigadores de distintas latitudes dentro de la región para alcanzar una mejor comprensión de esta enfermedad global y emergente”.

Señala el autor que una de las contribuciones más destacadas de UNU-Biolac ha sido su apoyo a la organización de actividades de corto plazo en forma de redes de investigación en torno a temas como brucelosis, tuberculosis, epidemiología de enfermedades infecciosas, así como la inclusión de otros aspectos más modernos como bioseguridad, bioinformática y bioética; todos de gran actualidad en ALC.

Ejemplos exitosos

Hace poco mas de 20 años UNU/Biolac comenzó a patrocinar la consolidación de una red temática, la RNBio, integrada por profesionales capacitados y con gran experiencia práctica, con la finalidad de fortalecer los programas de bioseguridad y mejorar sus actividades de evaluación y comunicación de riesgos.

En marzo de 2001, la RNBio dictó un curso introductorio en el IDEA que permitió identificar a especialistas potenciales de la región, en sus roles de asesores científicos, asesores legales y manejo de la percepción pública. A partir de allí se conformó un laboratorio para la detección e identificación de secuencias de ADN derivadas de OGM en la cadena alimentaria (el único en su género), con un aporte financiero importante del II Programa de Biotecnología del BID-FONACIT. Este laboratorio se incorporó a la red como una infraestructura clave para la realización de los cursos prácticos que se llevaron a cabo en Venezuela.

Biotecnología y patrimonio

Las herramientas biotecnológicas ofrecen un potencial aún por desarrollar para la preservación y restauración del patrimonio artístico. Por ello en algunos cursos y talleres patrocinados por UNU-Biolac en Venezuela para tratar la conservación preventiva de colecciones artísticas, tomaron como caso de estudio un trabajo realizado en Venezuela entre 2004 y 2005, que recopiló una gran cantidad de experiencias en torno al uso de diversas disciplinas de la ciencia para preservar el legado socio-cultural e histórico de una obra de arte colonial, una talla de madera policromada cuya estructura se vio seriamente comprometida por una infestación con larvas del escarabajo xilófago Calymmaderus punctulatus.

El trabajo al que hace referencia el autor fue publicado bajo el título Una Inmaculada Criolla, editado por la Fundación Mercantil (abril 2004) y en el que se recogen las siguientes imágenes.

 

Según expresa el artículo, la infestación de la obra fue controlada gracias a un exitoso esfuerzo multidisciplinario de un grupo de científicos locales coordinado desde UNU-Biolac, que aplicaron una serie de técnicas biotecnológicas normalmente utilizadas en medicina forense y agricultura, para identificar agentes infecciosos o plagas. La aplicación de estas técnicas, tomadas desde la biología molecular hasta la microscopía electrónica de barrido, logró no solo rescatar la obra de arte, sino también abrir el camino para desarrollar este campo en la región, particularmente en Venezuela.

Capacidades en genética forense

Otro de los casos exitosos arrancó en 2002, como producto de un curso de genética forense realizado por UNU-Biolac en Venezuela en el que participaron 48 personas de 16 países, se creó una red de laboratorios de genética forense en la región de la que surgieron nuevos laboratorios para aplicación de ciencias forenses, como en Bolivia, con apoyo financiero del Banco Interamericano de Desarrollo.

A partir de allí se fortalecieron las capacidades en técnicas de ciencias forenses en Costa Rica y Panamá con impacto directo en la salud y seguridad pública y se incorporaron de manera rutinaria las pruebas moleculares en las actividades forenses en Honduras. De igual manera, se fortalecieron e instalaron laboratorios forenses en Venezuela con financiamiento del Gobierno venezolano en instituciones como el IVIC, Ministerio Público, Fundación IDEA, Guardia Nacional y CICPC, así como algunas empresas privadas.

Posteriormente, se incorporaron aspectos de tecnologías de vanguardia como genómica, proteómica y bioinformática para desarrollar laboratorios no solo con capacidades para aplicar estas disciplinas en el ámbito de la genética forense, sino también como participantes de una red de laboratorios certificados por el Grupo de Habla Española y Portuguesa de la International Society for Forensic Genetics (GHEP-ISFG, https://www.gep-isfg.org/). En Venezuela, así como en algunos otros países de la región, se desarrollaron capacidades para el análisis de ADN mitocondrial, de mucha aplicabilidad en pruebas de identificación humana con muestras antiguas o mucho deterioro.

El futuro es virtual

Según Galindo, UNU-Biolac, adaptándose a la nueva realidad planteada a partir de la aparición de la pandemia de COVID-19, que impidió la movilidad de los investigadores, incorporó la figura de seminarios interactivos vía internet (webinarios) como parte del portafolio de actividades académicas.

Adicionalmente, el formato de participación virtual de los webinarios es particularmente útil para el desarrollo de actividades orientadas hacia la discusión y creación de políticas públicas, donde pueden participar instituciones fomentadoras de ciencia y tecnología, así como creadoras de políticas en esos sectores. De esa forma, sin afectar significativamente el presupuesto de UNU-Biolac, con un alcance superior a los ocho millones de dólares, y sin dejar de realizar lo que se ha venido haciendo hasta la fecha, se podría incursionar en otras áreas orientadas a una audiencia más amplia donde poder divulgar y discutir temas como el papel y el impacto de la biotecnología en la sociedad actual, haciendo uso de información y fuentes científicas.