Academia de Ciencias Físicas, Matemáticas y Naturales | Presupuesto insuficiente, migración y vandalismo han mermado la producción científica del país
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Presupuesto insuficiente, migración y vandalismo han mermado la producción científica del país

 La Academia de Ciencias Físicas, Matemáticas y Naturales (Acfiman) y la Universidad de Los Andes (ULA) reunieron en un foro a los responsables de los Consejos de Desarrollo Científico y Humanístico (CDCH) y equivalentes de siete universidades con el fin de exponer el estado del financiamiento para la investigación en las instituciones de educación superior del país.

El foro, comentó Ismardo Bonalde, presidente de la Acfiman, se organizó para revisar las razones por las cuales el desempeño de Venezuela en cuanto a producción científica y generación de conocimiento ha caído en los últimos años al punto de que el país ya no ocupa como solía el puesto 4to o 5to en esta área, en el contexto latinoamericano, sino que se sitúa entre el 7mo y 8vo, según los parámetros que se utilicen para medir esta actividad.

Las intervenciones de los académicos estuvieron centradas en la necesidad de pensar en modelos de financiamiento que se desliguen del Estado y en que, a pesar de la crisis económica y el contexto político, es necesario buscar alternativas para que las Universidades venezolanas puedan recuperar la producción científica y generación de conocimiento.

El presidente de la Acfiman informó que a partir de este encuentro virtual se elaborará un documento con información que complemente a la aportada en el foro para presentarlo a la sociedad y a los entes del Estado.

“Venezuela se está quedando a la zaga en investigación”

 Gloria Buendía, decana de Investigación y Desarrollo de la Universidad Simón Bolívar (USB), destacó que no se puede hablar de financiamiento para investigación porque simplemente “no lo hay”. “En el presupuesto universitario solo se contempla pago de nómina con sueldos que son insuficientes”.

La migración de investigadores que se han incorporado a otras universidades en Latinoamérica está contribuyendo a que otros países se superen en cuanto a producción científica mientras “Venezuela está quedando a la zaga”.

Aunque las autoridades y profesorado de la USB están haciendo esfuerzos por mantener viva la investigación, afirmó Buendía, “es difícil sin el apoyo decidido del Estado. En el pasado contábamos con múltiples programas de apoyo a la investigación, en la actualidad solo mantenemos un programa de estímulo que es un bono de reconocimiento por publicaciones en revistas indexadas que se paga con recursos propios de la Universidad”.

Buendía cuestionó que organismos como el Fonacit y el Ministerio de Ciencia y Tecnología no divulguen ampliamente las convocatorias para el financiamiento a proyectos vinculados a los planes de desarrollo de la nación. “No todo el apoyo se puede canalizar a través de estos entes. La centralización de los recursos para la investigación es negativa, es una situación que debe ser cambiada”.

“Vivimos la peor crisis en fomento a la investigación universitaria”

Alejandro Gutiérrez, coordinador general del Cdchta de la ULA, afirmó que Venezuela está atravesando la peor crisis en fomento a la investigación universitaria de la historia. “Hoy en día tenemos un sistema de ciencia, tecnología e innovación desarticulado y abandonado”.

Esta crisis, dijo, obliga a repensar el rol de los CDCH que “ya no pueden funcionar como lo hicieron en el pasado”.

Un nuevo enfoque de los Consejos tendría que contemplar alianzas con otros grupos de investigación nacionales e internacionales, la incorporación a redes científicas dentro y fuera del país, la vinculación con los investigadores en la diáspora, la obtención de recursos a través de la internacionalización de los postgrados y el diálogo e interacción con sector privado y Ejecutivo.

En cuanto a la situación de la investigación en la ULA, Gutiérrez indicó que esta casa de estudios tuvo un presupuesto para investigación equivalente a $400 en 2019, $0 en 2020, $239 en 2021 y $100 en 2022.

Sin embargo, aun con capacidades y recursos menguados, la ULA mantiene más de 200 postgrados activos, 952 investigadores -en el pasado eran más de 1100-, 82 grupos de investigación y 15 revistas en Scopus y Web of Science.

“No existe una generación de relevo en investigación”

Rita Avila, coordinadora de Investigación de la Universidad Centroccidental Lisandro Alvarado (UCLA), mostró el panorama de la actividad científica en esta institución que se ha venido ensombreciendo en los últimos años

Un ejemplo de ello es el número de proyectos registrados por el Consejo que pasó de 97 en 2018 a 29 en 2022.

Otra muestra es el número de investigadores activos y registrados en el Programa de Estímulo a la Investigación Lisandro Alvarado (PEILA): 567 y 92, respectivamente, en 2018; 417 y 92 en 2019; 176 y 16 en 2022.

En sus siete Decanatos la UCLA llegó a tener 44 grupos de investigación, de los cuales actualmente solo están activos 20.

Entre las razones de esta disminución, señaló razones que son comunes a todas las universidades: jubilación y renuncia de investigadores sin que exista una generación de relevo formada, migración de investigadores y con ello la desaparición de líneas de investigación, infraestructura obsoleta o vandalizada sin posibilidad de recuperación.

Actualmente, el CDCH, para fomentar la investigación, se está encargando de reformar normas y procedimientos para que sean menos burocráticos, difundir información sobre los mismos y participar en mesas de trabajo con el consejo científico del estado Lara.

 “Luchamos para mantener activa a LUZ”

Luz Maritza Reyes, coordinadora del Cdcht de La Universidad del Zulia (LUZ), dijo que la crisis presupuestaria para investigación en las universidades ha llevado a esta institución a reordenarse. “No estamos en un nivel de excelencia, pero estamos luchando para mantener activa a LUZ”.

Hoy en día LUZ cuenta con 39 revistas científicas activas, 10 de las cuales están indexadas en Scopus y 21 en Latindex y Redacyt, y está implementando una estrategia, mediante una normativa y programa de apadrinamiento, para que las revistas más consolidadas en los índices apoyen a otras que lo están menos.

Igualmente, destacó que “hemos tratado de soportar nuestra gestión en redes de investigación que interactúen con la infraestructura científica: formación de postgrado, intercambios, congresos, política editorial”.

Además, tiene aprobada una propuesta para implementar una política de retorno de profesores que renunciaron y de incorporar a egresados que quieran seguir vinculados a LUZ.

Reyes también afirmó que es necesario repensar el modelo de investigación universitaria para que sea administrado por las propias instituciones de educación superior y sostenible.

“No es fácil, pero hay que construirlo progresivamente para que las universidades sean menos dependientes del Estado. En LUZ apostamos por la cohesión entre investigadores, gerentes académicos, pares nacionales e internacionales y acuerdos marco con gobierno local, empresas locales y nacionales”.

“Desde 2017 ha sido notable la caída de la producción científica”

Aaron Muñoz, director ejecutivo del CDCH de la Universidad de Carabobo (UC), asumió el cargo una semana antes del cierre por la pandemia (marzo 2020), haciéndose responsable de una oficina que estaba cerrada desde 2016.

“Al retomar actividades hace año y medio nos enfocamos en poner en práctica un plan estratégico para la recuperación de la data de investigadores y sus productos de investigación, así como fomentar y organizar la actividad científica”.

Indicó que desde 2017 ha sido notable la caída de publicaciones en revistas indexadas y de trabajos de investigación en la UC, debido a la falta de financiamiento, jubilaciones y diáspora, principalmente. “La Universidad tenía 115 estructuras de investigación (laboratorios), de las cuales en la actualidad solo están activas 14 que han sobrevivido gracias a actividades propias, búsqueda de financiamiento a través de redes de investigación, alianzas con empresas y universidades del extranjero”.

El Consejo, afirmó, se está centrando en buscar alternativas para que los laboratorios puedan contar con recursos para investigar de una forma ordenada que les permita avanzar. “Queremos una universidad emprendedora y competitiva; ya la realidad cambió, por la pandemia y propia situación del país, y tenemos que resolver cómo adaptarnos sin olvidar nuestra historia, trayectoria y ética”.

Venezuela ha sido desplazada en los rankings universitarios

Félix Tapia, gerente del CDCH de la Universidad Central de Venezuela (UCV), presentó cifras de SciMago, ranking de universidades que hacen investigación, para mostrar la caída de Venezuela en materia de producción científica: en 2009, comentó, Venezuela ocupaba el quinto lugar, ahora figura en el puesto 11 detrás de Brasil, México, Chile, Colombia, Argentina, Perú, Ecuador, Uruguay, Cuba y Costa Rica.

Los datos de 2020 del propio SciMago y de la Unesco dan cuenta de una realidad dramática para la investigación en Venezuela: en 2014-2018 las Instituciones de Educación Superior muestran un crecimiento negativo del 7%, disminución cercana a las 600 publicaciones.

En el contexto latinoamericano, en el SciMago 2022 solo aparecen entre las 100 primeras la UCV (60), como primera universidad del país en producción científica, y LUZ (65). Tapia destacó la caída de la USB y de la ULA que solían estar entre las tres primeras en Venezuela.

Tapia destacó que el futuro de la UCV está en la Ciencia Abierta y su alcance: datos abiertos (open data), acceso abierto (open access) e investigación abierta (open research). A ello han dedicado esfuerzos en los últimos años para construir el repositorio institucional Saber UCV. “Es lo que nos ha permitido tener visibilidad y estar en los rankings”.

Asimismo, en el CDCH apuestan por la figura del consorcio académico mediante la cual se grupos de investigadores venezolanos en el exterior se vinculan con sus colegas en la UCV.

Presupuesto y vandalismo atentan contra la investigación

Blanca Rojas, coordinadora Científica de la Universidad de Oriente (UDO), tuvo problemas para conectarse al foro, pero en la presentación que hizo llegar a los participantes mostró que no solamente el presupuesto mermado ha atentado contra la investigación en esa institución, también lo ha hecho el vandalismo que ha afectado grandemente a la Escuela de Ciencias en el Núcleo Sucre.

Sin embargo, también evidenció los esfuerzos que han hecho los cinco núcleos de la UDO para mantener activa la promoción de la investigación con la organización de congresos y jornadas científicas, y la alta capacidad de reinventarse para mantener la Universidad abierta.