Academia de Ciencias Físicas, Matemáticas y Naturales | La autonomía es signo de descentralización del poder
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La autonomía es signo de descentralización del poder

La autonomía es signo de descentralización del poder

El marco jurídico de las universidades y los institutos de investigación fue tema de discusión en la Acfiman en una mesa redonda con la participación de Allan Brewer Carias.

 

 

La Universidad ha sido un tema de discusión recurrente en la Academia de Ciencias Físicas, Matemáticas y Naturales, Acifiman. Tan recurrente que en los últimos tres años, la corporación científica ha emitido seis pronunciamientos en los cuales muestra su preocupación, no solo por los constantes ataques a la autonomía universitaria, sino por el abandono a que el gobierno ha sometido, especialmente, a las universidades autónomas.

Precisamente este fue el tema central de la mesa redonda que se celebró la semana pasada, en la que estuvo como invitado el doctor en derecho, profesor de la UCV, Allan Brewer Carias.

La introducción al evento con una referencia al marco jurídico de las instituciones universitarias y de sus hermanos, los institutos de investigación científica, estuvo a cargo del presidente de la Academia, Ismardo Bonalde, quien hizo un rápido recuento de los intentos del Ejecutivo por ejercer un dominio sobre las universidades, amparado por los controles y limitaciones establecidos en algunas partes del marco legal vigente.

Como demostración citó la Ley Orgánica de Educación de 2009 que en sus artículos 6 y 34 regula la administración del patrimonio y del gobierno universitario.  También aludió a la Ley de Universidades (1970), que, aunque establece la personalidad jurídica y patrimonio propio de las universidades nacionales, también  debilita la autonomía en el Título II sobre el Consejo Nacional de Universidades y su dependencia la Oficina de Planificación del Sector Universitario y en el Titulo III sobre las formas de gobierno, las estructuras de las universidades y los sistemas de evaluación del personal académico.

Han acabado indirectamente con la autonomía

Para Allan Brewer Carias el concepto de autonomía está vinculado a una forma de organización que es signo de descentralización en cualquier parte del mundo:  descentralización del poder, de la gestión o de alguna actividad.

¿Descentralización para qué? Para garantizar la participación de las personas interesadas en el ejercicio del poder, de la gestión, o en la actividad en sí. La autonomía es esencial en las organizaciones sociales. La descentralización y la participación son la esencia de la democracia.

Expresó quien fuera precisamente ministro de Estado para la Descentralización que la propia organización del ejercicio del poder está montada sobre la descentralización y la participación. “No hay democracia alguna que no haya estado montada sobre el principio descentralizador del poder” y agregó que las democracias son estados federados, o regionales montados sobre distribución del poder municipal.

Expuso como ejemplo a Venezuela que tiene 380 municipios, “a veces pensamos que son muchos y algunos dicen que eso es burocracia. Pero en los municipios hay autonomía y por lo tanto elección de las autoridades. Estados Unidos tiene 50 estados y 75 mil municipios.

Y repitió su reflexión inicial, autonomia es democracia, democracia es descentralización y participación.

El abogado comentó que la descentralización también se da en la administración. Se organiza en administración central, acompañada de entes autónomos que implican grados de gestión y participación. La gestión descentralizada  está representada en institutos autónomos, empresas, institutos del Estado. En ese mismo campo están también los entes desconcentrados, entre ellos algunos institutos como los de investigación. También hay corporaciones públicas con autonomía que eligen sus propias autoridades que no están bajo tutela del Estado, tal es el caso de las universidades.

“La autonomía garantiza el autogobierno. La autonomía va ligada al autogobierno, como en el caso de las academias nacionales que son corporaciones. Todos estos entes son descentralizados que garantizan la participacion en diverso grado. Estas organizaciones son propias de un país democrático. La participación solo es posible en democracia”.

El especialista agregó que la democracia participativa que ha vendido el gobierno ha acabado con la autonomía propia de la democracia y del poder. “Ha sido instrumento para la demolición del Estado, de los municipios, de los estados federados. El estado comunal ha sido diseñado como un poder centralizado. Por eso a los gobernadores que no son del gobierno, le nombran un protector y con ello pierde la autonomía poliíica. Hemos centralizado el poder completamente en el ejecutivo”.

Brewer expresa que en el campo de la gestión, la descentralización también ha sido demolida. Los institutos autónomos, mecanismos de descentralización para garantizar la gestión, han sido destruidos. A manera de anécdota dice que la expresión instituto autónomo incluso fue eliminada. “El regimen autoritario le tiene alergia a la palabra autonomía. Ahora se llaman institutos públicos”.

“Eso pasó también con los institutos de investigación que pasaron a depender del poder central, perdiendo asi la autonomía necesaria para la investigación, la autonomía académica. Igual ocurre con las corporaciones estatales autónomas como las universidades”

¿Qué pasa con las universidades?

Allan Brewer Carias sostiene que formalmente no han acabado con la autonomía universitaria, pero lo han hecho indirectamente. Han evitado las elecciones en las universidades. Han frenado la elección y han originado grandes inconvenientes. Han acabado con la autonomía al ahogar a las universidades presupuestariamente, los profesores han tenido que emigrar, no tienen posibilidades de sobrevivir con los sueldos. No hay aportes para el funcionamiento de las

universidades. Lo mismo ha ocurrido con las academias, las han ahogado, afirmó el abogado.

“Con un régimen autoritario no podrá haber autonomía de ningún tipo. Todos sometidos a control. No se permite participación efectiva en el ejercicio del poder. Si no se resuelve el problema central que es buscar el cambio, buscar la democracia, no va a haber autonomía”, concluyó.